Quiero (ser como mi mamá) y no puedo (más que liarme con impresentables)
Bueno, continuamos poquito a poquito y con mucha calma (casi demasiada calma, pero esas son las cosas de no tener un buen enchufe y vivir del cuento: que no puedes hacer todo lo que quieras cuando quieras) con la colección de hijosde.
En esta ocasión regresamos a España para elegir, así al azar, a una de esas que se ha montado en el dolar gracias a ser lo que es, una hijade. Porque por mucho que la miremos no tiene ni gracia, ni saber hacer ni nada de nada. Hoy toca hablar un poco (siguiendo la tónica de este blog: no llenarnos la boca con palabras para personas que muchas veces por méritos propios no se merecen ni una simple mirada) de la hija de una señorona de la televisión, Maria teresa Campos, una damisela que campa (lo sentimos, pero no hemos podido dejar escapar la broma fácil) por los estudios televisivos y las revistas de papel cuché. Nos referimos a la inefable Terelu Campos, pseudopresentadora y ¿guapa? La verdad es que a esta criatura nunca le hemos cogido el gustillo: a lo mejor se debe a su voz sinceramente desagradable de oir (como de persona en permanente estado de resaca), a su nula calidad anta la cámara (la de televisión, insistimos, ya que demuestra más querencia a las cámaras de los reporteros de las revistas rosas) o a darnos a conocer a esa criatura kandariana que de un tiempo acá ha surgido de la caverna radiofónica de la que no debió nunca salir, don 'Micción en términos infantiles' Estrada.
¿Que ha hecho esta mujer en su vida digno de ser considerado relevante, de llevar el ritmo de vida que lleva? Una sencilla y rápida búsqueda en esa herramienta (sin duda manipulable pero muy orientativa) llamada Google nos aporta un poco de claridad: busquemos por "terelu campos" y encontraremos webs 'de bikinis' y de 'fotos', citas a su mayor exito profesional (ese despreciable pasarratos llamado La granja de los famosos impresentables), y todo un popurrí de anotaciones anticuadas y de enorme interés cultural.
Vamos, un ejemplo de criatura útil y productiva, el motor de todo un país. Tanto que nos incita a dejar esto y ponernos a ayudarla a seguir trabajando para levantar la nación.
Otro día hablaremos de... tenemos que decidirlo: hay demasiados hijosde sueltos por ahí.

El Niño dijo
Buen post, estoy contigo totalmente, quien dice Terelu Campos dice...cualquiera de las vividoras/es de este pais...que por cierto, cada vez hay mas.
Saludos!
22 Enero 2007 | 10:22 AM